Ramiro descubrió que ya no escribía, porque a veces pensaba que le quería pero sabía que no era verdad. Buscaba la mentira pintada de rosado pisando papeles hasta que la escuchara romperse. Caminó al otro extremo de la habitación y en el estornudo despectivo sobre el caso de su caos encendió la radio para probar si podría bailar con su propia ira. Estaba seguro de que jamás se encontrarían, porque él siempre se transformaba en pensamientos por culpa de lo que no sentía. Si, con suerte, lograría ser un lugar tan común como ella. Se había cansado de escribir sus poemas como un binomio bilabial de labios rojos, personajes bípedos sin razón estructurándose respecto a otros como los nombres importantes a la nada: la nadadora de ignorancia al recitador de citas por y para cadáveres que acorralaba a los que no entendían (porque no importaba). Ay sí, tan pero tan culto que eras, Ramiro, si pudieras (y tuvieras) un auto dejarías manejar a la nena.
- Se dice "baby" en inglés.
- Le podrías recitar el sonido que hace el cachibache: bip, bip, bip, yeah!, le confiesas el misterio.
- ¿And maybe I'll love you?
Podrías manejar y fugarte como un loco hacia todos lados (para ella), un maniático feliz sobre ruedas. Pónle la canción de los Beatles, y así no estás tan solo. Y bailas como un trompo endemoniado. Ya no necesitas escribir, Ramiro. Haces un bailarín tan fantásticamente triste y furioso.


3 comentarios:
(L) keep in memorian, conejamn
grax por ir conmi aller
te sacaste el maravilloso pheisvück
bailar con ira jajjaj eso no lo podria hacer, xD es para un ser superior
pasa como de un perso a otro sin darme cuenta, ke culish estrofon.. bienaventurados sus versos del aventurado cid
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