sábado, octubre 31, 2009

Hold my horses

Era encantador el sonido trágico de aplastar lentes contra ventanas, platos contra paredes, puños contra las mesas y saltar con furor histérico sobre la comida desparramada. A ella le gustaba cantar a orejas desprevenidas, masticar jornadas de ocho horas, escupir fin de semanas libres, comer hojas tristes, no bañarse en vacaciones no remuneradas. ¿Que todo se fuera al puto caos? Si.

2 comentarios:

sandra dijo...

uuuuuu esto si ke esta weno, es puro descontrol de la ira!!!!
le best of ever...

un chanchullo dijo...

platos contra paredes, ira a las paredes