Era encantador el sonido trágico de aplastar lentes contra ventanas, platos contra paredes, puños contra las mesas y saltar con furor histérico sobre la comida desparramada. A ella le gustaba cantar a orejas desprevenidas, masticar jornadas de ocho horas, escupir fin de semanas libres, comer hojas tristes, no bañarse en vacaciones no remuneradas. ¿Que todo se fuera al puto caos? Si.
sábado, octubre 31, 2009
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2 comentarios:
uuuuuu esto si ke esta weno, es puro descontrol de la ira!!!!
le best of ever...
platos contra paredes, ira a las paredes
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