Hoja por hoja y diente por diente el peor detective del mundo se confesaba. Nosotros nos aburríamos. Rogábamos para que se le fuera la pena rápido, y nos pudieramos escapar.
- Es fácil, te doy un abrazo.
- Pero es que tú no entiendes: tú y la ternura rencorosa enloquecerán.
Ya estábamos locos.


1 comentario:
siempre estuvimos locos y no lo supimos
wow mal!
Publicar un comentario